ABRIENDO PUERTAS....

Narrativa Pedagógica escrita en el marco del Módulo del Seminario Final de la “Especialización Docente de Nivel Superior en Educación Maternal” – 2023

 

 

ABRIENDO PUERTAS…

 

 

 

 

 

 

 

 

AUTORA: Silvia Cristina Ferrando

FILIACIÓN INSTITUCIONAL: IESDyT Nº 9-001 “Gral. José de San Martín”

CORREO ELECTRÓNICO: anitalopezferrando @gmail.com

 

PALABRAS CLAVES: ROL DOCENTE -  UNIDAD PEDAGÓGICA  - ABORDAJE – LEYES - INCLUSIÓN  - POLÍTICAS PÚBLICAS.

 

 

 

Parada frente a mi propia experiencia, en mi propia sala  me encuentro con una situación que me desestabilizaba, la cual debía afrontar. Es  una realidad que muchas veces enfrentamos las/os docentes. Una experiencia que enfrentamos con una valija llena de certezas, dudas, interrogantes y muchas veces teorías que se desvanecen y cuando esto ocurre nos cambia la forma de mirar nuestro que hacer.

En ese escenario, mi salita, me transportó para remitir a esta singular vivencia, que me resonaba desde hace mucho tiempo, pensando cada día en lo que podía ofrecer, cambiando desde ese momento; porque ya no sería la misma docente.

Definitivamente algo había cambiado, esto me llevaba a pensar en la cualidad  de la labor docente, en  mi formación, en la capacidad de adaptarnos a las diversas realidades  que tenemos los docentes, modificando nuestras creencias, recibiendo lo nuevo y lo que traemos.

Era momento de abrir un tiempo distinto, un espacio distinto, un modo distinto de enseñar y aprender. Me pregunté entonces ¿nos permitimos los docentes abrir puertas a lo nuevo, a lo desconocido  o son nuestros alumnos  quienes nos motivan a dar este paso?

En nuestro desempeño como docente solemos encontrar estas situaciones que nos desafían, nos interpelan, nos inquietan y nos invitan a ir y venir, enredándonos y desenredando lo trazado, lo vivido, lo enseñado. “…enseñar a un niño y en especial a uno pequeño es comprenderlo, escucharlo, mirarlo, acompañarlo y acunarlo, haciéndolo sentir que el entorno es un lugar para ser transitado a partir de la confianza en sus posibilidades. Es estar allí para él, para orientarlo y acompañarlo en sus iniciativas y descubrimientos, en sus exploraciones, en sus juegos, en sus posibilidades para expresarse y crear formas singulares de ser y estar en el mundo. En este sentido, enseñar a niños pequeños no significa reproducir formas  escolarizadas ni asistenciales; sino habilitar formas particulares, semejantes a aquellas de desarrollar la cultura hogareña, pero re contextualizar a la vida de las instituciones y a la variedad de formas de organización que estas presentan…” (Soto P. , 2013)

Este año era mi inicio como directora en un contexto rural urbano, con sala a cargo, después de ocho años de una dirección libre. En mis veintitrés años de experiencia, por momentos,  resultaba insuficiente para abordar todas las dimensiones de la gestión.

Transité intensamente este ciclo, ya que volvíamos de la pandemia, de la virtualidad a la presencialidad y entre todas las experiencias vividas, recuerdo como desafiante la de Valentino.

Una experiencia nueva en la sala comenzaba como cada año; niños y niñas nuevas y  otros ya conocidos del año anterior.

Este nuevo año comenzaría con la adaptación y  diagnóstico; en esa evaluación empecé a notar a un niño que no respondía a algunas conductas esperables de las que estaba evaluando. Comencé a observar y tomar nota diariamente de lo que veía en sus respuestas, acciones, formas de comportarse cotidianamente frente a diversas situaciones, pues me sentía frustrada por que no podía llegar a él  y creo que  Valentino  se sentía incomprendido, pues no había conexión.

Considero que es fundamental como tarea del educador elaborar cotidianamente “…un registro breve y sistemático de aspectos que hacen al desarrollo y a los aprendizajes de los pequeños. Este registro acumulativo y narrativo de cada uno se realizará tomando en cuenta una mirada personal y sistemática sobre sus logros, dificultades y relaciones. Incluirá comentarios de otros participantes de la institución y de la familia del niño. Se busca en esta ficha individual guardar memoria de aspectos centrales del desarrollo infantil que abonen a su evaluación y seguimiento periódico.” (Soto M. y., 2014)

Frente a tantas situaciones de frustración mutua, llantos, gritos, la imposibilidad de comunicación por falta de lenguaje verbal, algunas situaciones agresivas con sus pares y  adultos, autoagresión, decidí accionar. Definitivamente necesitaba herramientas para abordar esta situación, pero ¿a dónde me dirigía, cómo le comunicaba esto que estaba observando  a su familia, cómo derivarlo y a dónde derivarlo sabiendo que en los jardines maternales no existe ningún organismo formal con el que se pueda articular o derivar a ser atendido? pues todo iba a depender de mi propia disposición, debía armar una red de voluntades que me colaboraron para poder llegar al niño en las actividades, cómo transmitir a su familia, cómo acceder a un acompañamiento en el desarrollo del lenguaje y en la regulación de sus conductas, entre otras. 

Se torna difícil detectar en la sala de 2 años a un niño o niña con alguna discapacidad o trastorno ya que como nombré anteriormente no tengo las herramientas adecuadas ni la autoridad para diagnosticar, y en esta situaciones resulta aún más difícil ya que los familiares no pueden ser objetivos, porque se ven atravesados por lo afectivo y la proyección de hijo.

Pienso, en estos casos ¿cómo derivar, dónde derivar, cuáles son los organismos  con los que los jardines maternales podemos articular? no existe una red de instituciones formales  como ocurre en el Jardín de Infantes.

Según el DCP de Nivel Inicial de la Provincia de Mendoza, 2015 afirma en su Marco Legal qué “La Ley Nº 26.206/06 de Educación Nacional (LEN), regula el ejercicio del derecho de enseñar y aprender (art.14 de la Constitución Nacional). Define a la educación y el conocimiento como un bien público y un derecho personal y social, garantizado por el Estado. Considera al Nivel Inicial una Unidad Pedagógica constituida por el jardín maternal y el jardín de infantes.” (Violante, 2015)

Es irónico que siendo una unidad pedagógica, la infancia está dividida en formal y no formal lo que produce un quiebre en derechos y en posibilidades  quedando los 3 primeros años de vida fuera del alcance de ellas.

El contexto también dificulta el acceso  a esas posibilidades y derechos, por ser una zona rural alejada, ya  que muchas veces por cuestiones económicas de las familias e inclusive del estado no llegan a esos lugares las instituciones con las que se podría articular, suponiendo que alguna vez fuéramos parte. Por esto, cada día me preguntaba ¿cómo dar respuestas a las necesidades de Valentino?

En 2006, la LEN establece en Cap. X, Art 49. “La Educación Rural es la modalidad del sistema educativo de los niveles de Educación Inicial, Primaria y Secundaria destinada a garantizar el cumplimiento de la escolaridad obligatoria a través de formas adecuadas a las necesidades y particularidades de la población que habita en zonas rurales. Se implementa en las escuelas que son definidas como rurales según criterios consensuados entre el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y las Provincias, en el marco del Consejo Federal de Educación. Y en el Art 50.- Son objetivos de la Educación Rural: a) Garantizar el acceso a los saberes postulados para el conjunto del sistema a través de propuestas pedagógicas flexibles que fortalezcan el vínculo con las identidades culturales y las actividades productivas locales. b) Promover diseños institucionales que permitan a los/as alumnos/as mantener los vínculos con su núcleo familiar y su medio local de pertenencia, durante el proceso educativo, garantizando la necesaria coordinación y articulación del sistema dentro de cada provincia y entre las diferentes jurisdicciones. c) Permitir modelos de organización escolar adecuados a cada contexto, tales como agrupamientos de instituciones, salas plurigrados y grupos multiedad, instituciones que abarquen varios niveles en una misma unidad educativa, escuelas de alternancia, escuelas itinerantes u otras, que garanticen el cumplimiento de la obligatoriedad escolar y la continuidad de los estudios en los diferentes ciclos, niveles y modalidades del sistema educativo, atendiendo asimismo las necesidades educativas de la población rural migrante. d) Promover la igualdad de oportunidades y posibilidades asegurando la equidad de género.” (Nación, 2006)

Comencé a transitar un camino, pensé entonces en buscar alternativas cuando la propuesta no fuera suficiente para cautivar su atención. Esto último pasó a ser algo de todos los días, llevándonos a bucear en nuestra imaginación y apelando, sobre todo, a mi creatividad y voluntad. Por lo que a partir de ese momento comencé a planificar escenarios, recorridos didácticos, multitarea para todas mis clases. 

Una de las estrategias utilizadas en la sala para ayudar a Valentino, organizar sus tiempos y calmar la ansiedad fue colocar en la pared un cartel grande que decía rutinas dónde se podían observar los momentos con pictogramas. Reconozco que esta actividad es basada en el conductismo, la cual me servía para ayudarlo en su socialización y regular sus tiempos; siempre acompañada de las sugerencias y recomendaciones de la terapista del lenguaje y la capacitación realizada de terapia cognitiva-conductual, la cual también me recomendó realizar la terapista del lenguaje. Por eso es tan importante que el docente se actualice permanentemente.

Otra estrategia fue utilizar su juguete preferido (un camión y los bloques) cuando él no quería hacer ninguna actividad, ni participar, ni socializar ya que algunos días eran muy particulares para él.

En relación al DCP, una de las estrategias más utilizada y la que más le gustó fue trabajar  los lenguajes expresivos a través del armado de  escenarios por ejemplo uno de mis  proyectos fue trabajar los lenguajes , resaltando uno por semana , pero a la vez trabajando todos globalizados, donde Valentino pudo desplegar su imaginación, creatividad adentrándose  en el juego y  explorando formas, colores, sabores, olores, texturas, sonidos, nuevos movimientos en relación a su cuerpo y su espacio, descubriendo nuevas posibilidades de movimiento utilizando recorridos , resolviendo problemáticas , intentando comunicarse  y expresarse con palabras cortas , controlando su ansiedad trabajando la anticipación y el momento de espera ( SU TURNO) . Me gustaría aclarar que nunca utilice una planificación específica para Valentino, siempre apunte a brindarle  la oportunidad y posibilidad de realizar las actividades, o no, respetando sus tiempos, habilidades y destrezas. Siempre basándome en los modos de enseñanza, los pilares y la centralidad del juego del DCP “…Es por ello que los modos de enseñanza son categorías superadoras de las orientaciones didácticas porque no sólo acompañan las prácticas docentes sino que las fundamentan, respetando el proceso de construcción subjetiva de los niños/as. Es decir, los modos de enseñanza se enmarcan en los pilares - principios de la educación inicial que sustentan la toma de decisión docente y la intencionalidad de la enseñanza. Los modos de enseñanza son una forma de organizar la enseñanza, la intervención, mediación, el acompañamiento y andamiaje en el proceso de aprendizaje del niño/a. Son actuaciones inherentes al docente. Es lo que el docente realiza para enseñar, es un componente curricular y en el Nivel Inicial se promueve a través del juego…” (MENDOZA V. y.-D., 2015)

En palabras de Laura Pitluk  “hoy se hace particularmente necesario trabajar desde la diferentes posibilidades de organización de propuestas con mayor o menor presencia de componentes lúdicos, y replantear el modo de implementar las propuestas basadas en el juego: el juego trabajo el trabajo juego, el juego dramático, el juego centralizador y los talleres. Cada docente puede decidir cuáles de estas propuestas desarrollar con sus alumnos y qué peculiar organización imprimirle a las mismas.” (Pitluk)

Paso siguiente era informarme comenzando por la lectura sugerida  por una psicomotricista, una psicopedagoga, (amistades voluntarias)  todo esto me generaba mucha tensión, buscaba diferentes recursos, los aplicaba. Algunos me daban resultados, como los pasos a seguir para alcanzar a la familia. En esas sugerencias recibí una entrevista nueva, más detallada, por lo que tuve que citar nuevamente a los padres para una actualización de entrevista, a pesar que ya habían pasado 6 meses desde la primera.

Luego de esto, los padres de Valentino comenzaron a concurrir a una terapista del lenguaje que me sugirió una colega amiga, a la que luego contacté consiguiendo una entrevista para la familia de Valentino, así, de esta manera el niño podría comenzar algún abordaje. Comenzamos a comunicarnos todas las semanas con la terapista a través de WhatsApp y conferencias virtuales en las que recibía sugerencias de trabajo, las herramientas necesarias y materiales a usar.

Valentino asistía a las terapias en forma individual, sin otros niños, entonces muchas veces los informes no coincidían con lo que ellos observaban, pues, considero subjetivamente que lo de Valentino tenía que ver con lo social. Después de esta charla con Verónica, la profesional del lenguaje, citó a Valentino en grupo de 3 niños, en algunas ocasiones para observar sus conductas.

Después de varias sesiones volvimos a dialogar, hicimos algunos acuerdos de trabajo con la Licenciada en Lenguaje; recibí sugerencias  para mejorar la comunicación, regular su rutina y manejar su impulsividad. Verónica siempre estuvo atenta a las necesidades de Valentino y dispuesta a colaborar conmigo ante cualquier duda.

Me organicé de tal forma en la salita, que todo el grupo de niños trabajaron en las propuestas, participaron y desarrollaron sus habilidades sin tener que adaptar la planificación, fue entonces que los escenarios, talleres y sectores fueron mis propuestas de trabajo de agosto en adelante.

Una de mis anécdotas de escenario preferidas, vividas con ese grupo de niños fue una que preparé con cuadros de artistas plásticos y luego con masa espuma. Los niños podían plasmar en diferentes soportes. Recuerdo que Valentino observaba todo; para controlar su ansiedad preparamos la masa espuma juntos, él me ayudó a repartir y cuando fue el momento de expresar Valentino eligió el piso, cuando quise ver todos estaban en el piso expresándose, disfrutando, algunos descalzos, otros con medias y Valentino hasta se sacó su pantalón y jugaba totalmente libre. Dejé que cada uno fluyera, era tan hermoso el momento, que Valentino tomo mi mano y me llevó a jugar con él, acepté su invitación y terminé descalza jugando entre todos, mezclando colores con la espuma, muchos aprendizajes surgieron, como las mezclas de colores, formas, la expresión de emociones, explotaba la creatividad en ellos.

Por  todo esto, considero que el rol docente dentro del Jardín Maternal es diferente al de Jardín de Infantes, ya que al ser el Jardín Maternal una creación por necesidades de origen social de una comunidad, es lo que marca la diferencia. Ya que la llegada a las familias es desde otra mirada, es otro vínculo el que puede sostenerse con ellas, otra forma de trabajo, de confianza, de acompañamiento, es un referente comunitario .Es más que ser solamente docente , sos parte de esas familias , muchas veces transformador de realidades familiares.

El rol docente se ha resignificado y reconocido a lo largo de la historia Argentina de los Jardines Maternales,  pues la crianza desde la cuna se vuelve necesaria desde las vidas laborales  de las familias, otras veces por necesidades básicas insatisfechas o derechos vulnerados y es clave para el proceso de formación de cada niño y niña  las prácticas adecuadas o las buenas prácticas pedagógicas.

Por esto  podría decir que cada jardín es diferente: cada jardín tiene sus propios  actores educativos, sociales, por qué está  inserto en un contexto diferente, con una cultura diferente   entonces, cada Jardín Maternal se  forma, se construye,  en ese contexto, para esa comunidad. Una tarea cooperativa.

Como expresa Marotta (2008), las instituciones que atienden a niños pequeños constituyen redes de sostén en las que las familias se insertan, conformando apoyos que complementan y fortalecen la tarea de crianza en el hogar. Como primeros espacios de lo público, esas instituciones se transforman para esos pequeños y esas familias en un espacio de lo común, en un entramado de interacciones, que devienen en constantes encuentros con lo otro, con lo diferente: las diferentes crianzas, los modos de cada familia, las culturas, las propias lógicas de lenguajes afectivos, corporales, simbólicos, expresivos, etc. Así, “distintos modos de crianza hacen posible un rico intercambio de experiencias, habilitando la construcción de nuevos significados” (Rebagliati, 2009). (D.G.E. I. d.-0., 2021)

También considero, que aún está en proceso de adquisición  como política pública de gobierno  el acceso a terapias, diagnósticos, rehabilitación de los niños que asisten a Jardines Maternales con discapacidad, no existe un gabinete formal para esta modalidad no formal que atienda estas necesidades. Sin embargo, en las MODALIDADES DE EDUCACIÓN ESPECIAL: Ley Nº 26.206/06 Educación Nacional: Uno de los fines y objetivos de la Política educativa Nacional es: “Brindar a las personas con discapacidades, temporales o permanentes, una propuesta pedagógica que les permita el máximo desarrollo de sus posibilidades, la integración y el pleno ejercicio de sus derechos” (Art. 11 Inc. N).

“La Educación Especial es la modalidad del Sistema Educativo destinada a asegurar el derecho a la educación de las personas con discapacidades, temporales o permanentes, en todos los niveles y modalidades del Sistema. (…) El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, en acuerdo con el Consejo Federal de Educación garantizará la integración de los/as alumnos/as con discapacidades temporales o permanentes en todos los niveles y modalidades según las posibilidades de cada persona” (Art. 42º) (DGE, 2018), no especifica la modalidad formal o no formal, habla de las modalidades de todos los niveles y sistemas. (MENDOZA, 2018)

Queda inconclusa mi pregunta ¿Por qué la Educación no formal no tiene acceso a esto? Quizás las instituciones, los docentes de la educación no formal deberíamos reunirnos y comenzar a dialogar sobre este tema que afecta a muchas instituciones de Mendoza, y poder trabajar para llegar a una política pública. Ojalá existiera esta posibilidad…

Los docentes son los que implementan las sugerencias para mejorar la educación. Pero lo que falta es escuchar a los docentes para comprender el comportamiento humano, nos tenemos que referir a cómo se hace la práctica efectivamente. A este nivel podemos llamar microsocial ¿Cómo hacemos para que los programas y políticas sean efectivas y productivas en obtener las metas que se proponen? Para Ruth Sauto es importante el ser humano que procesa la experiencia, el docente ¿Cómo la gente (docente) procesa las nuevas prácticas a través de su experiencia acumulada a lo largo de los años? Si conocemos esto, tenemos mayores posibilidades de cambiar las prácticas de enseñanza. 

Routh Sautu pone atención particular a la relación que suele darse entre algunos diseños experimentales que son focalizados a una escuela y a un determinado tipo de alumno. Debemos tener en cuenta el hogar y su gran influencia en el grado de aprendizaje e incorporación a la vida institucional. La escuela es la que resuelve con determinadas decisiones pedagógicas que se avance y se logren los objetivos educativos. Sauto sugiere “hacer investigación en los ámbitos donde nos interesa mejorar la calidad.” (D.G.E., 2023)

Para concluir, estoy convencida que el rol docente es importante en la vida de cada niño, niña: debemos sostener la formación docente continua, la que se lleva a cabo en servicios, a lo largo de toda la carrera, de toda la práctica docente y debe tomar a esa misma práctica como eje formativo estructurante. Pues como dije al principio: ya no soy la misma docente que fui ayer, cada día me lo repito, pues cada día mis alumnos me llevan a serlo, me conducen a la búsqueda de lo nuevo, de lo mejor, porque tengo un compromiso con ellos, acompañarlos a crecer, brindarles educación y amarlos más cada día.

Entonces sostengo que los /as docentes debemos rescatar nuestros relatos, nuestras experiencias pedagógicas, nuestras vivencias en la sala, sistematizarlas  y compartirlas, generando  un efecto multiplicador que sirva para que la educación progrese.

 

Referencias

D.G.E., I. d.-0. (2021). Clase: LOS SUJETOS DE LA EDUCACIÓN MATERNAL Y LOS ADULTOS QUE ACOMPAÑAN: DOCENTE, FAMILIAS Y COMUNIDAD Módulo: EL SUJETO QUE APRENDE EN EDUCACIÓN MATERNAL.

D.G.E., I. d.-0. (2023). Clase N°3: LA ESCRITURA ACADÉMICA Y LA EDUCACIÓN MATERNAL. Módulo: SEMINARIO FINAL.

MENDOZA, D. -G. (2018). Orientaciones Generales Para la Inclusión Educativa de Estudiantes con Discapacidad. Mendoza.

Nación, C. d. (2006). LEY 26206 Ley de Educación Nacional. Buenos Aires.

Pitluk, L. (s.f.). La enseñanza en Nivel Inicial: sus especifidades. Buenos Aires.

Soto, M. y. (2014). La vida en las Instituciones. Buenos Aires.

Soto, P. (2013). Experiencias de Educación y cuidados. Buenos Aires.

Violante, S. (2015). Diseño Curricular Provincial EDUCACIÓN INICIAL. Mendoza.

 

 

 

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